Los Tigres de Aragua salen este viernes 1° de febrero, rumbo a la ciudad de Santiago de los Caballeros, para tomar parte en la L Serie del Caribe. Lo hacen luego de haberse titulado en el beisbol de Venezuela, pero con bajas sensibles en su nómina, que les deja casi sin opción a pelear por la corona de la región. Es indudable que las ausencias de los peloteros en este clásico no serán sólo del lado de Venezuela, porque los representantes de República Dominicana, pese a contar con una dosis de talentosos peloteros en las filas de Águilas Cibaeñas y Tigres del Licey, también tienen sus bajas. Lo mismo sucede con los Yaquis de Ciudad Obregón, monarcas mexicanos.
¿Será que el esquema bajo el cual se juega la Serie del Caribe no da para que se produzca un espectáculo de óptima calildad? ¿Habrá poco patriotismo entre los peloteros de Grandes Ligas, que prefieren ausentarse de este clásico? ¿Resulta acertada la decisión de descansar, ante la próxima apertura de los campos de entrenamiento de las mayores?
Las Series del Caribe son eventos llenos de colorido. Es un festín de seis días, donde se reúnen los amantes de la pelota caribeña, en pos de conquistar la corona del área y, como no, en búsqueda de mucha diversión. Durante esos días nuestros jugadores dan lo mejor de sí y comparten con fanáticos y familiares, antes de reportarse al campo de entrenamiento primaveral de cada una de sus organizaciones. Esto último, y las llamadas de los directivos de los distintos equipos, propician esas deserciones de última hora que le hacen cierto daño al torneo.
A los Tigres de Aragua, de Venezuela, les pasó algo de eso. Peloteros como Miguel Cabrera, Edgardo Alfonzo, Martín Prado, Luis Rodríguez, Juan Carlos Gutiérrez, Alex Romero, Raúl Chávez y otros tantos, prefirieron tomar un descanso antes de fajarse durante otros seis días en este torneo. Eso trajo como consecuencia la necesidad de armar un equipo practicamente nuevo, con peloteros como Robert Pérez, Selwyn Langaigne, Richard Paz y el puertorriqueño Willie Collazo.
Tal vez los organizadores y los dueños de los equipos no se han percatado, pero la Serie del Caribe necesita una revisión. Hacer esta competencia de estas, apenas a dos semanas del comienzo de los entrenamientos de primavera, se muestra como un terrible inconveniente a la hora de armar el espectáculo. Queda claro que quienes asisten, lo hacen por el simple gusto de jugar al beisbol, como es el caso de Miguel Tejada, quien no falta a ninguna de estas citas.
Tal vez la solución sea modificar el formato del evento. Jugar series interligas bajo el mismo formato en el cual se realizan las Copas UEFA y la Copa Libertadores, tal vez en los meses de noviembre y diciembre, permitirá contar con equipos mejor conformados, lo que ayudaría a bajar los costos, porque las televisoras, grandes patrocinantes de los deportes, pondrían su dinero. Seguramente habrá muchas y más brlllantes ideas. Sólo falta ponerlas en práctica y atreverse a cambiar la Serie del Caribe.
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1. Yo pienso que aqui cuenta mucho el factor;
Don dinero, poderoso caballero.
Es una lastima que el base ball ya no se
juega como antes, que metias alma corazon
y vida para ganar o perder, pero con la frente
bien alta. Hoy todo es puro interes monetario, sera
por eso que ya no me llama la atencion ver un partido
de estos. Los peloteros de hoy son un fracaso.
Feb 3rd 2008 | 11:30AM | benito ramos